
La vida es demasiado corta:
basta un suspiro
para saber que ha terminado
y un parpadeo
para saber que va a comenzar.
Así han sido estos últimos días
difíciles de llevar
pero imposibles de expresar.
Y junto a ellos esas noches oscuras,
las melancolias y los dilemas.
La carga del insoportable yo
y las consecuencias que trae consigo.
Pero no claudicas, no renuncias
sabes que es una batalla
que debes ganar; salir avante
en contra de aquellos que anhelan
lo mismo o más que tu.
Con la diferencia que nadie de ellos
es superior a ti.
2 comentarios:
pss que chida foto
que?? y lo que escribi que??
vale madre cabrón, hasta la inspiración se fue por los pinches suelos!! ¬¬
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