diciembre 06, 2008

Vida cotidiana





La vida es demasiado corta:
basta un suspiro
para saber que ha terminado
y un parpadeo
para saber que va a comenzar.

Así han sido estos últimos días
difíciles de llevar
pero imposibles de expresar.
Y junto a ellos esas noches oscuras,
las melancolias y los dilemas.

La carga del insoportable yo
y las consecuencias que trae consigo.

Pero no claudicas, no renuncias
sabes que es una batalla
que debes ganar; salir avante
en contra de aquellos que anhelan
lo mismo o más que tu.

Con la diferencia que nadie de ellos
es superior a ti.

2 comentarios:

Diablo dijo...

pss que chida foto

Brenner dijo...

que?? y lo que escribi que??

vale madre cabrón, hasta la inspiración se fue por los pinches suelos!! ¬¬